sábado, 4 de junio de 2011

Palabra herida.

Qué tristeza tienen las palabras cuando se las desgasta...malbaratadas, mal usadas, desnortándose entre pausas que no son suyas.

Las grandes palabras; amor, libertad, muerte, dolor, justicia...envejeciendo entre líneas de sentimientos superfluos, de solemnes declaraciones, de extensos poemas en los que se ajan y amarillean.

Se avergüenzan entonces y quisieran marcharse, huir, desaparecer del texto; no asistir a su ultraje.

Pero no pueden. Y quedan ahí, cubiertas del hollín de la pedantería, del mercado de abastos de los vendedores de palabras; a cuarto el kilo; póngame cuarto y mitad de metáforas, tres lonchas de sinónimos, dos rodajas de aliteraciones.

Vendidas al mejor postor.

Su única defensa es que las olviden; misericordiosamente.

jueves, 2 de junio de 2011

Las Duraciones. Poemas inéditos aún.

Poemas inéditos aún.

De mi libro inédito aún, Las duraciones. De: Los accidentes: Los niños.




III



Sobre el suelo de barro

no tiene consuelo el invierno

viendo el plumier roto.



VI



Si se fuera con ellos

la eternidad rota

de la tarde, se haría presente.





VIII



La fotografía

aún asusta lo que pudo ser

estableciendo su muerte duradera.







Del mismo, de la sección los objetos de los niños.



II



El caballito de cartón

se derrite bajo la lluvia

mientras el niño viste

su primer pantalón largo.





Del mismo, de la sección Las horas del día.





Fondo en bronce

descenso agónico

fusilado anochecer.





***





En el intervalo

espera la madrugada

la derrota del alba.