jueves, 24 de diciembre de 2009

La playa.


En la playa ya no están las huellas en la arena. Se las llevó el mar el último día de aquel verano.
Cuando regresé dibujé tu nombre.

Nada era lo mismo.
Al alejarme, supe que escribirlo no restauraba tus pasos.
Esos pasos tan breves que descansaban en el banco del paseo; al lado de las gaviotas.
Allí también les dábamos miguitas de pan.
Cómo llueven todos los septiembres sobre el mar de mis veranos en este invierno largo...


martes, 22 de diciembre de 2009

Memoria

Mira...
Se han dormido los pájaros.
No digas nada. Un rumor de hojas murmullea sobre la mañana. Tal una levísima herida que no se notara.
Gotea sin restañarse una sangre breve cayendo entre los lirios del jardín.
Cuando las aves despierten creerán que es la lluvia.