domingo, 26 de septiembre de 2010

Mañana de Otoño

Y entonces, tan sencillamente decirse como pájaro
En otoño de aire ligero y esquivo; no darse
A la artificial mentira de bosques inexistentes,
Ni explicar extrañas visiones en la niebla del Tiempo;
Ah, no, todo más pequeño, más nimio, más leve;
Como si un tica-tac fuera el culpable del poema;
Mientras miramos el mediodía crecer hacia la luz,
La luz serena de la mañana que nace para nosotros,
Y regresan las palabras ya acostumbradas a la cita.


sábado, 18 de septiembre de 2010

Consecuencias.

" Sucedió que era muy inteligente" ( J.A. Goytisolo: "Los Motivos auténticos del caso")
Ella escribió un poema sobre el desamor. La respondieron sesenta comentaristas, de los cuales dos dijeron que hacía frío en Haití, diez mandaron un beso muy fuerte, otros diez contaron que tenían dolor de muelas, catorce recordaron entre otras cosas que era el día de los Lagartos Libres, de los Aspersores Reunidos, que el contubernio de Munich había causado un gran bien a la democracia española, que habían encontrado muy guapo a Miguel Ríos en su concierto y que hoy jugaba Estudiantes de Avellaneda un partido de fútbol importantísimo, y otro envió la receta del pollo al chilindrón El resto se dividió entre los que la llamaban guapa, preciosa, encanto de los seres, bienhechora de la humanidad y siete anónimos; de esos, tres decían jajaja, y los otros cuatro decían que los contertulios eran unos malnacidos.
Ella, leyó todo a las dos de la mañana y después se suicidó.

viernes, 17 de septiembre de 2010

La Otra Cara.

Dedicado a quienes solo escuchan a una de las partes.
------------------------------------------------------
Cada vez que llego a casa me mira como si no me conociera, dijo. Y mire que es buena mujer, y yo la quiero, pero es como si de un tiempo a esta parte me hubiera casado con una extraña, no, antes no era así, ni mucho menos, yo me casé enamoradísimo de ella, y eso que ya desde el comienzo hubo jaleo en su casa, su madre, que en paz descanse, cuando me la presentó, dijo directamente que yo iba de chulo, que me creía alguien, alguien yo, y solo tenía la tierra de mis padres que no daban para más y unas viñas en el pueblo, que la hermana de ella pensaba que me hacían rico, pero solo daban disgustos, bueno, pero nos casamos. Ella siempre ha sido tan cariñosa conmigo, tan atenta, no, hizo el bachiller que la dejó su padre, y luego cuando se casó conmigo yo le dije, mira si quieres trabajar a mí me parece bien, pero no quiso, dijo que ella no era de “esas”, así dijo, que ella en casa estaba muy a gusto, y sí es verdad, pero mire, es que está a gusto en casa cuando no estoy yo, de unos años a esta parte, desde que yo tuve que vender las viñas y la cosa empezó a ir un poco peor, dice que me junto con mala gente, sí, es cierto que a veces he llegado borracho, el año pasado concretamente, sí, no, vamos sí, dos veces, la primera porque al llegar estaba su hermana, y al verme bebido lo primero que soltó fue “ ya está aquí este inútil, te dejo y que os vaya bien”, la dije a la hermana que se callara, y cuando se fue, ella me empezó a gritar y a decir que a su familia ni tocarla, al acercarme me tiró un pellizco y la di una torta, ya sé que estuvo fatal, si nada más dársela me puse a llorar como un crío, y la otra vez que la di fue porque estando en casa, le dije de ir a dar un paseo, y me miró así, como si mirara a un intruso y me dijo que pasear conmigo era ir dando eses, y yo estaba intentando no beber por entonces, y me cabreó, y la pegué un empujón, sí; pero no la he tocado nunca más salvo esta noche...si es que luego eso, lo de los hijos, la chica se fue porque se enamoró, y no nos habla porque ella, mi mujer, cuando se fue, la soltó que si se iba con un drogadicto aquí no volviera, que yo no se qué idea tiene ella de eso, porque el chico lo único que tiene es el pelo muy largo, digo yo que será su hermana la que le haya metido eso en la cabeza...no, el chico es un caradura, mire, lleva año y medio viviendo del cuento, ¡ qué va a tener beca ni gaitas!...vive con una belga, y la belga le está sacando los cuartos, que me enteré por amigos, y claro, a quien le pide dinero es a su madre, porque yo le escribí y no respondió, claro. Y lo de hoy...si es que no es porque venga su hermana, carajo, es que he llegado y según me ha visto ha soltado, ya está aquí el de las viñas...y al decirle yo que qué pasaba con las viñas, me ha dicho, qué bien que hizo tu padre en morirse para no aguantarte, y mire, a mi padre no me le tocan, la he gritado, me ha dado un empellón, ésta, o sea mi mujer, se ha metido por en medio, y se ha caído. Y cuando he ido a levantarla, la santa de su hermana les ha llamado a ustedes diciendo que la había pegado.
No, si yo claro que la quiero, pero, si es que ya ve, vengo a casa, está en otras cosas, le digo de salir y se encoge de hombros, la voy a hacer un arrumaco y me dice que ya no tenemos edad para eso, qué quiere, pues claro que me busco la vida, si es que parece que es lo que quiere, que me vaya, no sé...Que sí, que claro, pues mire, si tuviera que volver a hacerlo, me volvería a casar con ella, ya ve usted.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Un Mal Pronto.

Dedicado a todas las que los disculpan.
----------------------------------------

Hay veces, ¿sabe?, dijo, que la tarde se me duerme encima de las manos y no me queda más remedio que acunarla, ya ve, como si yo tuviera que ocuparme de ella, como si eso fuera importante y no las cosas que me preocupan: los hijos, tengo un hijo en Burdeos, que está con una beca, o eso dice, ¿sabe?, y a veces me escribe para pedirme dinero, claro me lo pide a mí porque al padre no se atreve, bueno, es que mi marido es algo particular, no es que sea malo ¿sabe usted?, porque malo no es, solo me pega alguna vez, pero es que se altera un poco, cuando está con sus amigos, y bueno, pero luego enseguida me pide perdón, y verá, son treinta años con él, ¿entiende?...ya sé cómo es, si yo le quiero mucho...no, si me gustaría que no me pegara, pero al fin y al cabo ¿entiende?, es mi marido, y claro, no, yo estudios...bueno, sí, hice el bachiller, que entonces no se hacía, pero mi padre era muy liberal y me dejó, pero claro, luego enseguida vino Gonzalo, digo, mi marido, que era tan guapo, tan así, y con dinero, ¿entiende?, bueno, dinero dinero no, pero sí algunos posibles, y luego ya los hijos, y eso, y pues yo ya se cómo es, aunque mi hija no le habla, que se fue de casa con diecisiete años y vive arrejuntada con uno de pelo largo muy raro, que dice que es no se qué de gestión de comunicación o algo así, pero...no, no la vemos, a mi hijo sí, porque viene en navidad y me pide algo de dinero, a ver, el chico con una beca, para sus gastos pues no tiene...no, yo de mi marido, lo que me da mi marido que es el que trabaja, claro, sí, y en casa tan a gusto, sí, a veces eso, como hoy, me canso un poco, porque es un poco siempre igual, lo mismo, salvo si hay visita, aunque a él, a Gonzalo, no le gustan mucho, pero bueno, si vienen él se marcha con sus amigos y eso, sí; sí, a veces es cuando al volver me pega, pero vamos no siempre, otras solo grita un poco y si le hago algún mimo se le pasa, sí, si ya le digo que en el fondo es un buen hombre...no, lo de hoy ha sido un accidente, ya le digo, si he tenido yo la culpa por no avisarle de que iba a venir mi hermana, que estaba yo triste o así, y la llamé y le dije, pues es como, como si la tarde se me estuviera durmiendo, que no supe explicarla mejor, y claro, al volver, como es tan gruñón, ¿sabe?, pues eso, que se pusieron a discutir a gritos, y al meterme yo por medio pues se le fue la mano, nada más, él no quería hacerme daño, ¡no!, qué dice usted, denunciarlo yo, ni hablar, ¡ mi marido es muy bueno, es que hoy tuvo un mal pronto!...

jueves, 9 de septiembre de 2010

Reflejos

Nunca tuve prisa para nada en el otoño largo
Se abrían las tardes en zureo violeta
Y las ventanas doraban el espejo aquel
Antiguo y ceniciento.

Cosía la máquina Singer, cadencia en mi menor,
A veces sonaba una puerta, el aire, como un recuerdo.

Una lamparita en mate cernía la silueta de unas manos,
Como si acariciara arrugas del tiempo con su luz.

Nunca tuve prisa para nada en el otoño largo;
¿Porqué tenerla ahora si el temblor de la tarde
Sigue siendo un pájaro que se derrama?...

Me sonríen las cosas y las sonrío, y en el espejo
Soy yo quien refleja las arrugas de mis manos.